Consulta la potencia máxima demandada de varios meses, valora qué aparatos usas a la vez y solicita el cambio a tu comercializadora. Bajar reduce el coste fijo, pero dejar poco margen puede provocar cortes por exceso.
Potencia no es consumo
La potencia contratada, expresada en kW, limita cuántos aparatos puedes utilizar simultáneamente y forma parte del coste fijo. El consumo, medido en kWh, acumula la energía utilizada con el paso del tiempo.
Bajar la potencia puede reducir la parte fija de la factura, pero no cambia el consumo de los aparatos. Subirla puede evitar interrupciones por exceso, aunque aumenta el coste fijo y puede generar derechos o actuaciones técnicas.
El dato que debes mirar antes de decidir
Consulta la potencia máxima demandada en tus facturas o en el portal de la distribuidora. Revisa al menos un año para incluir invierno, verano y situaciones de uso intensivo. Un único mes tranquilo puede ocultar calefacción, aire acondicionado o invitados.
Anota también qué equipos coinciden: horno, vitrocerámica, termo, bomba de calor, secadora o cargador de vehículo. La suma de potencias nominales es un escenario extremo; el dato real del contador muestra lo que de verdad llegaste a demandar.
Bajar, mantener o subir
Si la demanda máxima se mantiene claramente por debajo de lo contratado incluso en los meses exigentes, puede haber margen para bajar. Conserva un colchón razonable y considera si vas a electrificar calefacción, agua caliente o movilidad.
Si sufres cortes al coincidir varios aparatos, confirma primero que se deben a un exceso de potencia y no a una avería o protección defectuosa. A veces cambiar hábitos o programar cargas evita tener que subir.
¿Tengo que bajar la potencia en punta y valle a la vez?
En un suministro doméstico con peaje 2.0TD puedes contratar potencias distintas en punta y valle. Revisa la máxima demandada de cada periodo por separado: necesitar más potencia para cargar un coche por la noche no significa que necesites esa misma potencia durante el día.
No confundas los dos periodos de potencia con los tres periodos de energía. Para calcular el ahorro fijo debes usar las líneas de potencia en €/kW/día o €/kW/año que aparecen en tu factura, no los precios de energía en €/kWh.
Cómo calcular el ahorro al reducir potencia
Usa los precios de potencia de tu factura, no el precio del kWh. Si están expresados en €/kW/día, calcula para cada periodo: kW que reduces × precio de potencia × días. Suma los periodos y resta el coste del trámite para estimar el ahorro neto del primer año.
Ejemplo ilustrativo: reducir 1 kW en un periodo con un precio de 0,10 €/kW/día supondría 36,50 € en 365 días, antes de impuestos y del coste del cambio. No es un precio vigente ni una promesa de ahorro: sustituye la cifra por la de tu contrato.
- Ejemplo con dos periodos: pasar de 4,6 a 3,6 kW en punta y mantener 4,6 kW en valle reduce 1 kW solo en punta.
- Si el precio de punta fuera 0,10 €/kW/día, el ahorro fijo sería 3 € en una factura de 30 días; el término de potencia valle no cambiaría.
- Si el trámite costara 12 € antes de impuestos, recuperarías ese coste en 120 días: 12 € ÷ 0,10 € de ahorro diario. Tanto el coste como el precio son supuestos, no tarifas oficiales.
- Si tu factura expresa el precio en €/kW/año, multiplica directamente por los kW reducidos para obtener el ahorro anual. No vuelvas a multiplicar por 365.
Cómo se solicita el cambio
El cambio se pide a la comercializadora, que lo tramita con la distribuidora. Indica el CUPS y la potencia deseada en cada periodo. Antes de confirmar, pide el coste total y la fecha prevista de aplicación.
Para ciertos aumentos pueden solicitar un certificado de instalación eléctrica vigente o realizar actuaciones técnicas. Subir potencia puede implicar derechos regulados; bajar y volver a subir poco después puede salir más caro que mantener un pequeño margen.
Ten en cuenta: No manipules el contador, el limitador ni el cuadro. Si la instalación es antigua o no admite la potencia deseada, consulta a un instalador autorizado.
Qué preparar antes de pedir el cambio
Ten a mano una factura reciente y utiliza el canal oficial de tu comercializadora. Puedes preparar este resumen para evitar que se tramite una potencia distinta de la que necesitas.
- Identificación del titular y CUPS del suministro que quieres modificar.
- Potencia actual y potencia solicitada en cada periodo, expresadas en kW.
- Fecha del último cambio de potencia y datos de máxima demandada revisados.
- Solicitud de presupuesto desglosado, impuestos incluidos, y plazo previsto de aplicación.
- Confirmación de si hace falta documentación técnica adicional y número de referencia de la gestión.
Ten en cuenta: Conserva la confirmación y comprueba la fecha efectiva. Una factura que abarque el cambio puede incluir días con la potencia anterior y días con la nueva.
¿Cuántas veces puedo cambiar la potencia contratada?
Para una modificación ordinaria, la referencia general es dejar al menos doce meses desde la última. El artículo 38 del Reglamento aprobado por el Real Decreto 88/2026 permite denegar otro cambio antes de ese plazo, salvo cambios en la estructura tarifaria.
El mismo artículo contempla modificaciones temporales y particularidades para explotaciones agrarias. La disposición final novena condiciona la aplicación de las temporales al desarrollo de precios por la CNMC y a un plazo mínimo desde la entrada en vigor. Confirma su disponibilidad y condiciones; no des por hecho que puedes bajar y subir libremente.
Lista de comprobación
Decide con un año de datos y deja por escrito el resultado que esperas. Después del cambio, revisa la primera factura completa y comprueba que aparecen los kW solicitados.
- Máxima demandada en punta y valle durante doce meses.
- Aparatos que deben funcionar al mismo tiempo.
- Cambios previstos: bomba de calor, termo o coche eléctrico.
- Coste del trámite y ahorro o sobrecoste anual estimado.
Fuente oficial para ampliar información
Modificación del contrato de acceso: artículo 38 — BOE, Real Decreto 88/2026