Empieza por separar el término fijo de potencia del término variable de energía. Después revisa las lecturas, el tipo de contrato, los servicios y los impuestos.
Los datos que identifican tu suministro
En la cabecera encontrarás el titular, la dirección, el periodo facturado y el CUPS. El CUPS identifica el punto de suministro, no a la persona ni al contador. También deberían aparecer la comercializadora, la distribuidora y el número del equipo de medida.
Comprueba que las fechas de facturación no se solapan con la factura anterior. Un periodo más largo puede explicar una subida del importe aunque el consumo diario sea parecido.
Potencia contratada: la parte fija
El término de potencia depende de los kW contratados y de los días facturados. Se paga aunque no consumas energía. En suministros domésticos puede haber una potencia para punta y otra para valle.
Antes de bajarla, consulta la potencia máxima demandada que aparece en la factura o en el área de tu distribuidora. Contratar demasiado eleva el fijo; contratar demasiado poco puede provocar cortes por exceso de potencia.
Energía consumida: la parte variable
Esta parte multiplica los kWh consumidos por el precio aplicable. En un contrato de precio único, la misma referencia se aplica al consumo pactado. En una tarifa por periodos, los kWh y precios se separan. En PVPC, el cálculo tiene componente horario y su metodología puede cambiar por regulación.
No compares solo el precio anunciado. Revisa si incluye impuestos, durante cuánto tiempo se mantiene, si hay permanencia y si obliga a contratar mantenimiento u otros servicios.
Lectura real o estimada
La factura debe indicar si la lectura es real o estimada. Una estimación no significa automáticamente que exista un error, pero se regulariza cuando hay una lectura real. Si la diferencia es grande, guarda una fotografía del contador con fecha y presenta la lectura a través de los canales de tu distribuidora o comercializadora.
Compara siempre el valor acumulado, las fechas y el número de contador. Reclamar solo el importe, sin esos tres datos, hace más difícil localizar la causa.
Ten en cuenta: La herramienta “Entiende tu factura” de la CNMC permite abrir el QR de una factura y explicar sus conceptos con los datos del suministro.
Otros importes que conviene revisar
El total puede incluir conceptos que no dependen directamente de tus kWh del mes. Léelos por separado antes de valorar una oferta.
- Alquiler del contador o equipo de medida.
- Impuesto eléctrico e IVA al tipo aplicable en la fecha.
- Servicios de mantenimiento, seguros o asistencias.
- Financiación del bono social u otros conceptos regulados.
- Compensación de excedentes si tienes autoconsumo.
Fuente oficial para ampliar información
Entiende tu factura — CNMC